La alegría de un paseo familiar se convirtió en tragedia la tarde del sábado 21 de marzo, cuando una niña de seis años, identificada preliminarmente como Estibali Sánchez Cruz, cayó a la piscina de un centro turístico en Campamento. A pesar de los esfuerzos del Cuerpo de Bomberos por salvarla, la menor perdió la vida al ser ingresada a una clínica privada.
Un medio de comunicación Olanchana transmitió en vivo el momento de la emergencia, captando los desgarradores gritos de familiares de Estibali. Entre ellos, se escuchaba a una mujer, presuntamente su madre, decir entre sollozos: “Ay, mi muchacha”, reflejando el profundo dolor que deja esta pérdida en su familia y en la comunidad. La menor era originaria de la comunidad de El Carbonal, en Manto, Olancho.

Muertes por ahogamiento en Honduras
El caso de Estibali se suma a una preocupante realidad: según el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol), del 1 de enero al 15 de marzo de 2026, Honduras registró 29 muertes por sumersión. Durante la Semana Santa, cuando las familias visitan playas y centros turísticos, las autoridades llaman a extremar precauciones, especialmente en piscinas y cuerpos de agua.
Solo durante la Semana Santa del año pasado, la Comisión Nacional de Prevención en Movilizaciones Masivas (Conapremm) reportó 21 fallecimientos, de los cuales 19 fueron por ahogamiento. Las autoridades insisten en la necesidad de supervisión constante y medidas de seguridad en zonas recreativas para prevenir tragedias similares.
La pérdida de Estibali Sánchez Cruz es un dolor que trasciende su familia, recordando a la sociedad la importancia de la prevención y la vigilancia en lugares de esparcimiento. Mientras tanto, los lamentos de sus seres queridos dejan una marca imborrable en quienes fueron testigos de la tragedia.









