El exfiscal general de la República, Johel Zelaya, confirmó que fue notificado formalmente por la Sala de lo Constitucional sobre la admisión por unanimidad de un recurso de amparo interpuesto tras su destitución mediante juicio político en el Congreso Nacional. Aunque el recurso no contempla la suspensión del acto reclamado.
Zelaya sostuvo que este paso es indispensable para agotar la vía legal interna antes de acudir a tribunales internacionales, mencionando que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya sigue de cerca las destituciones en Honduras.
Con firmeza, aseveró que su batalla legal no responde a un capricho personal, sino al deber de limpiar su nombre y defender su dignidad, garantizando que jamás ha cometido un delito, ni ha estado vinculado con actos de corrupción o con redes del narcotráfico.
El exfuncionario calificó su destitución como un procedimiento “extremadamente caprichoso” y prefigurado desde el inicio, al tiempo que cuestionó severamente la imparcialidad del sistema judicial en el país.








