Despues de trabajar todo el día en la iglesia evangélica donde asistia Fredy Antonio Pineda Avila (19) se bañó y dispuso hacer unos mandados.
Lamentablemente a pocos pasos de su casa desconocidos le esperaban y le dispararon en diversas ocasiones acabando con su vida en la calle principal de la colonia el Sitio de Tegucigalpa.ER








