El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) prepara una millonaria compra de tecnología para sus operativos migratorios: hasta 2 millones de dólares para adquirir perros robot, capaces de entrar primero a lugares peligrosos y difíciles de acceder antes que los agentes.
Los llamados Spot, fabricados por Boston Dynamics, cuentan con cámaras y sensores que les permiten recorrer terrenos complicados, inspeccionar espacios y transmitir información a distancia. La idea es que estos dispositivos funcionen como una especie de “avanzada” para detectar posibles riesgos antes de que los oficiales ingresen a determinadas zonas.
Pero los perros mecánicos no son la única herramienta que está causando revuelo. ICE también adjudicó un contrato por 16.7 millones de dólares para comprar 6,000 pares de guantes capaces de producir descargas eléctricas, una adquisición que ha provocado críticas y preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos civiles.
Los guantes, conocidos como G.L.O.V.E., tienen apariencia de equipo de protección y pueden activar una descarga eléctrica cuando entran en contacto con una persona. ICE sostiene que serían utilizados como una herramienta para controlar situaciones de resistencia y reducir confrontaciones físicas durante arrestos y traslados.
Las compras se conocen mientras la administración de Donald Trump mantiene una política migratoria de fuerte presión contra los indocumentados y ICE incrementa sus operativos en diferentes puntos de Estados Unidos. La incorporación de estas herramientas vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre hasta dónde puede llegar el uso de tecnología y fuerza durante los operativos migratorios.
Así, entre perros robot de millones de dólares y miles de guantes eléctricos, ICE amplía su arsenal tecnológico para sus operaciones. La imagen parece sacada de una película de ciencia ficción, pero se trata de adquisiciones reales que ya generan preguntas y críticas sobre el futuro de los operativos migratorios en Estados Unidos









