Varios pobladores se quejan por una cementera que funciona en el lugar en mención, ya que aducen que los trabajos realizados por esta empresa afectan la salud y la paz de los que allí residen.
Los enardecidos habitantes también manifiestan que por las noches no pueden dormir por el alto ruido que producen los camiones que transportan los materiales para elaborar el producto.
Ante esta situación, estos sureños molestos hacen un llamado a las autoridades correspondientes para que les resuelva en tiempo y forma ya que no aguantan los abusos, que a su criterio, son muchos.