La empresa aeroespacial SpaceX planea recaudar 75.000 millones de dólares en una oferta pública inicial (OPI) que podría convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia. La compañía prevé colocar alrededor de 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares cada una, lo que le otorgaría una valoración cercana a los 1,77 billones de dólares.
El movimiento llega en un momento de gran interés de los inversionistas por la inteligencia artificial y los servicios espaciales. Además de sus exitosos lanzamientos de cohetes y la red satelital Starlink, la compañía busca fortalecer proyectos relacionados con infraestructura de IA, una de las áreas donde planea destinar buena parte de los recursos obtenidos.
Pese al entusiasmo del mercado, SpaceX aún enfrenta desafíos financieros. La empresa reportó ingresos cercanos a los 18.700 millones de dólares durante 2025, pero también registró pérdidas superiores a los 4.900 millones debido a fuertes inversiones en inteligencia artificial y otros proyectos de expansión tecnológica.
La operación también podría consolidar aún más la fortuna de Elon Musk, quien mantendría más del 80% del poder de voto dentro de la compañía tras la salida a bolsa. Analistas consideran que el debut bursátil de SpaceX marcará un hito para el sector tecnológico y podría abrir el camino para futuras ofertas públicas de gigantes de la inteligencia artificial.








