La muerte ya rondaba en su cabeza y solamente encontró el día y la hora exacta para despedirse de su existencia. El bombero Cristian Valladares pasó por una profunda depresión y sus mensajes en redes sociales lo evidenciaban. “Como decirle a la vida que logró lo que quería de mí, verme vencido”.
En otra publicación, el bombero expresó: “Y colorín colorado este cuento se ha acabado. 24 horas para terminar el sueño que terminó siendo mi peor pesadilla. Y no me siento mal sabiendo que fui un cobarde en rendirme. Pero lo mejor es que ahora seas feliz porque te mereces eso y mucho más. Al contrario, no merezco nada”.
Las frías paredes de su vivienda en Cantarranas fueron lo último que Valladares vio antes de tomar una decisión irreversible.










