El Producto Interno Bruto real de Honduras, registró una variación de 3.3 % en el 2026 en relación a 2025 que estaba por 3.7%.
El hemisferio occidental entró en 2026 en una posición sólida: el crecimiento se acercaba a su potencial, las brechas de producción se habían cerrado en su mayoría y la inflación se situaba en el objetivo o convergía hacia él en la mayoría de los países.
Sin embargo, el estallido de la guerra en Oriente Medio tendrá repercusiones en la región, aunque desiguales entre países. Los grandes productores de petróleo se benefician de los altos precios de la energía, mientras que los importadores de materias primas energéticas y alimentos —en particular aquellos con una elevada deuda pública, bajas reservas internacionales o dependencia de la financiación externa— se enfrentan a impactos económicos claramente negativos.
Los esfuerzos realizados en el pasado para fortalecer los marcos de política monetaria deberían contribuir a contener las presiones inflacionarias.
Para la mayoría de los países, el margen de maniobra en materia de política fiscal para responder a la crisis es limitado, y se deberán tomar decisiones difíciles, como reducir el gasto en otras áreas o aumentar los ingresos de quienes puedan permitírselo.
Deben resistirse las presiones políticas para contener el aumento de los precios del combustible y los alimentos. En cambio, el apoyo a los más vulnerables debe implementarse estratégicamente.










