En el Hospital General San Felipe de Tegucigalpa, el Gobierno de Honduras ha lanzado una jornada intensiva de cirugías oftalmológicas con el objetivo inmediato de realizar 300 intervenciones en cinco días, una estrategia que busca reducir la acumulación crónica de pacientes a la espera de atención quirúrgica y sentar las bases para replicar este modelo en todo el sistema público.
El plan desplegado en San Felipe amplía de forma inédita la capacidad diaria del hospital, habitualmente limitada a entre 15 y 20 procedimientos, a un ritmo de aproximadamente 60 cirugías diarias.
Esta cifra, mencionada por el director Edwin Javier Cruz, triplica la actividad regular y se alcanzó mediante una reorganización interna, la extensión de jornadas laborales y el refuerzo de todos los equipos clínicos y administrativos implicados.
La movilización se enfoca principalmente en pacientes con cataratas, una de las causas más frecuentes de ceguera reversible en adultos mayores. El médico Cruz subrayó que la priorización responde a criterios estrictos: “Estamos atendiendo a quienes presentan mayor deterioro visual, porque sabemos que esto afecta su independencia, su capacidad de trabajar y su bienestar general”, aseguró el director del hospital.









