A partir del próximo 1 de mayo, la masa laboral hondureña experimentará un alivio económico con la entrada en vigor del nuevo ajuste al salario mínimo, así lo confirmó el representante del sector obrero, Josué Orellana.
Orellana dijo que este incremento es el resultado de los consensos alcanzados entre el Gobierno, los empleadores y las centrales obreras.
A su vez, destacó que ya existe un preacuerdo para el periodo 2026 y que las conversaciones actuales han avanzado tanto que ya se contempla fijar las cifras para el año 2027.
No obstante, el dirigente lanzó una advertencia sobre la precariedad en la vigilancia estatal. Lamentó que la Secretaría de Trabajo carezca del personal de inspección necesario para asegurar que las empresas respeten este derecho.
Según sus estimaciones, actualmente unos 800 mil trabajadores en el país no perciben ni siquiera el salario base legalmente establecido.
Por su parte, el subsecretario de Trabajo, Daniel Discua, ratificó que las negociaciones han entrado en su etapa final.
Entre los puntos más relevantes del convenio destaca que el ajuste tendrá una vigencia de dos años. Además, incluirá el pago de retroactivos, compensando los meses en los que el proceso sufrió retrasos.









