Durante el primer bimestre de 2026, los envíos de remesas a Honduras alcanzaron USD 1.809,9 millones, consolidándose como pilar esencial en la economía de un país donde más del 60 % de la población vive en condiciones de pobreza y el ingreso depende en buena parte del apoyo de los compatriotas que residen en el exterior.
El informe del Banco Central de Honduras indica que, entre enero y febrero de este año, el país captó 181,7 millones de dólares adicionales en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando el flujo totalizó USD 1.628,2 millones. Solo en febrero de 2026, las remesas sumaron USD 939,1 millones, un crecimiento del 7,8 % respecto a enero, con USD 870,8 millones. Este comportamiento refleja un crecimiento sostenido impulsado por el esfuerzo laboral de hondureños en el extranjero.
Las autoridades explican que la mayoría de las remesas que llegan al país cumple funciones vitales, más del 86 % se destina a necesidades básicas, como alimentación, salud y educación. Este flujo contribuye a reducir la vulnerabilidad económica en miles de hogares, especialmente en zonas rurales, y mantiene activo el comercio local a través del consumo de bienes y servicios básicos.
El BCH detalla que Estados Unidos sostiene su papel como mayor origen de remesas, representando el 85 % del total de envíos. Se estima que 1,8 millones de hondureños viven en ese país, tanto con estatus regular como irregular, manteniendo un vínculo financiero directo y periódico con sus familias en Honduras. España ocupa el segundo lugar, con una participación del 9,1 %, mientras que el 5,9 % restante llega de naciones como Alemania, Canadá, Costa Rica, Italia, México y Panamá.









