A pocos días de finalizar su mandato, la presidenta Xiomara Castro dejó sin efecto la denuncia del Tratado de Extradición con Estados Unidos, una decisión que marca un giro político significativo.
La mandataria informó que instruyó al canciller Javier Bú para comunicar oficialmente al Gobierno estadounidense, a través de su representación diplomática en Tegucigalpa, la anulación de las notas verbales emitidas el 28 de agosto de 2024, mediante las cuales se había denunciado dicho acuerdo.
Según explicó Castro, la decisión inicial de denunciar el Tratado de Extradición estuvo motivada por las amenazas dirigidas contra el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández.
No obstante, ahora el Ejecutivo opta por retirar esa denuncia, asegurando que la medida se adopta en estricto apego a la Constitución de la República y bajo un “alto espíritu de responsabilidad” frente al pueblo hondureño.
En su pronunciamiento, la presidenta defendió el compromiso de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico, destacando la extradición de más de 52 personas durante su administración.
Sin embargo, también lanzó un dardo directo a Washington al calificar como una “grave contradicción” el indulto otorgado al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por tráfico de drogas, al considerar que este tipo de decisiones debilitan los esfuerzos conjuntos contra un flagelo que, subrayó, golpea tanto a Estados Unidos como a Honduras.









