El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), a través de su directora ejecutiva, Gabriela Castellanos, ha encendido las alarmas tras revelar que la corrupción causa una sangría constante superior a los 3,000 millones de lempiras anuales en las finanzas públicas.
Durante una conferencia de prensa en San Pedro Sula, la titular del organismo señaló que los estudios de la institución han identificado hasta 17 categorías por donde se desvían los fondos del pueblo hondureño, acumulando pérdidas históricas de decenas de miles de millones de lempiras que continúan en aumento debido a la falta de voluntad política y de políticas públicas efectivas para frenar este flagelo.
Castellanos enfatizó que esta falta de control y de sanciones frente a las estructuras de red y anomalías en diversos gobiernos mantiene sumergida a más del 70% de la población en la pobreza.
Asimismo, detalló que el CNA ha presentado múltiples denuncias de alto impacto que abarcan la compra irregular de hospitales móviles, el mal uso de la Tasa de Seguridad, irregularidades en la adquisición del avión presidencial, nepoteismo y actos ilícitos en áreas prioritarias como Salud, Energía y la Secretaría de Finanzas, reafirmando el compromiso del organismo de seguir fiscalizando la gestión pública sin distinción alguna.









