La Confraternidad Evangélica de Honduras expresa su rechazo al memorándum No. 02 – 2026 emitido por la Magistrada de La Corte Suprema de Justicia, Abogada Rubenia Esperanza Galeano, el día 2 de junio del presente año, en donde instruye a Juezas y Jueces con competencia en materia penal que propicien el registro de manera expresa la identidad de genero autopercibida y se considere el nombre social o elegido por la persona, con el fin de garantizar un trato digno durante el desarrollo de su proceso judicial.
AQUÍ EL COMUNICADO ÍNTEGRO:
La justicia de Dios es imparcial, Él nos llama a tratar a todas las personas con igualdad, dignidad y rectitud, sin favoritismos ni discriminación, buscando siempre la verdad y el bien común.
Consideramos que el Poder Judicial se ha extralimitado en su actividad administrativa con este memorandum al pretender incorporar una ideologia que contradice el pensar de más del 95% de las familias hondureñas. Está medida afecta principios establecidoas en la Constitución de la República de Honduras:
Artículo 1: Honduras se constituye como Estado de Derecho. Ninguna norma administrativa puede crear derechos o categorías jurídicas reservadas a la ley formal.
Artículo 59: La persona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado. Sin embargo, la dignidad humana no puede ser el vehículo para redefinir categorías biológicas y legales establecidas en el ordenamiento jurídico sin el debido proceso legislativo.
Artículo 112: El Estado protege el matrimonio, la maternidad y la familia. Cualquier política que altere la concepción jurídica de la persona humana en su dimensión de sexo biológico afecta estructuralmente los pilares de la familia y el registro civil.
Artículo 218, numeral 3: Corresponde exclusivamente al Poder Legislativo crear, reformar o derogar las leyes. El Poder Judicial no puede legislar por vía de memorandum institucional, invadiendo competencias que la Constitución reserva al Congreso Nacional.
Por lo anteriormente expresado solicitamos al Presidente de La Corte Suprema de Justicia y al pleno de magistrados que deje sin valor y efecto ese oficio que viola nuestra Constitución.









