Varias sobrevivientes de los abusos cometidos por el fallecido financiero Jeffrey Epstein aseguraron que su exasistente, Lesley Groff, habría mentido durante su comparecencia ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos al negar que conocía a las jóvenes que le daban masajes al empresario.
En otro contexto, seis mujeres, cuatro de ellas identificadas públicamente y dos bajo condición de anonimato afirmaron haber tenido contacto directo con Groff. Las sobrevivientes sostienen que la asistente conocía sus edades, se reunió con ellas en diversas ocasiones e incluso les entregó pagos en nombre de Epstein, contradiciendo así las declaraciones que Groff ofreció ante los legisladores.
Las nuevas acusaciones llevaron a la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes a revisar la transcripción del testimonio de Groff y compararla con las pruebas disponibles. El comité indicó que continuará recibiendo información de cualquier persona que pueda aportar evidencia adicional.
Durante su comparecencia del nueve de junio, Groff aseguró que nunca conoció a las adolescentes y mujeres jóvenes que acudían a las propiedades de Epstein para realizar masajes y que desconocía por completo los abusos sexuales cometidos por el magnate. También afirmó haber sido engañada por la manipulación de su entonces jefe.

Por su parte, representantes demócratas del comité señalaron que, si se demuestra que Groff faltó a la verdad durante su declaración, podría enfrentar consecuencias legales, ya que mentir al Congreso constituye un delito en Estados Unidos.









