La Conferencia Episcopal de Honduras envió un mensaje luego de la jornada democrática del 9 de marzo, donde la representación eclesiástica manifestó que “con toda la población, nos sentimos indignados, pero a la vez admirados. Indignados con lo que muchos califican de boicot a las elecciones primarias, pero sobre todo admirados del pueblo hondureño y su firme convicción democrática”.
De igual forma, señalaron que “el mensaje de los votantes es claro: no a la manipulación de la voluntad popular, sí a un proceso electoral libre y transparente. Nos corresponde a los hondureños salvaguardar nuestra democracia, lo sabemos y debemos ser consecuentes”.
“Los Obispos de Honduras hacemos un llamado a las personas e instituciones encargadas de garantizar, por ley, el que las próximas elecciones generales se desarrollen en paz y con transparencia. Pedimos que todos los organismos implicados funcionen con diligencia y responsabilidad, sin dejarse manipular, rindiendo honor al fiel cumplimiento del deber, conforme se espera de todos los buenos hondureños y hondureñas”, finalizaron.










