Una densa tormenta de arena azotó este sábado 14 de marzo, en la Franja de Gaza, tiñendo el cielo de un color naranja oscuro y reduciendo drásticamente la visibilidad en todo el enclave.
El fenómeno meteorológico impacta con especial dureza a cientos de miles de familias que malviven en tiendas de campaña desgastadas, tras dos años de una política de exterminio que destruyó el 90 por ciento de la infraestructura civil.
Los vientos, que alcanzaron velocidades de hasta 60 kilómetros por hora, causaron graves daños estructurales en los refugios temporales ubicados especialmente en las zonas costeras y al aire libre.
El portavoz del municipio de Gaza, Hosni Muhanna, informó que las precarias viviendas de lona no ofrecen protección alguna contra el polvo, el cual penetra en los pulmones de los residentes y agrava la crisis sanitaria.









