Apunto de morir estuvo una familia a la altura del Balín en la ca-5, cuando un derrumbe de tierra y piedras cayó sobre el vehículo en que se transportaban.
El automóvil quedó totalmente soterrado y fue arrastrado hasta estrellarse contra una vivienda, la rápida acción de los residentes del inmueble que decidieron romper la pared hasta lograr acceder a las personas y ponerlos a salvo.
En el automóvil se transportaban tres adultos (dos de la tercera edad y un menor) que circulaban de norte a sur.








