Una curiosa y tierna escena se ha convertido en el centro de atención en el pintoresco municipio de Valle de Ángeles, Francisco Morazán, donde un peculiar “mesero” de cuatro patas se encarga de llevar el menú directamente hasta las mesas.
Con toda la tranquilidad y simpatía que lo caracteriza, el perrito recorre el establecimiento entregando el menú a los visitantes, provocando sonrisas y más de una sorpresa entre quienes llegan a disfrutar de la gastronomía y el ambiente de este turístico municipio.
La particular forma de recibir a los clientes ha llamado la atención en redes sociales, convirtiendo al canino en uno de los protagonistas del lugar.
Sin necesidad de uniforme ni bandeja, este simpático trabajador demuestra que para brindar un buen servicio ¡solo hacen falta cuatro patas, una mirada tierna y muchas ganas de trabajar!









