Dos jóvenes fueron arrestados en la localidad de Porto-Vecchio, al sur de la isla de Córcega, Francia, acusados de vandalizar y destruir una estatua de la Virgen María.
La detención fue posible gracias a que los mismos implicados grabaron el acto vandálico y lo publicaron en plataformas digitales.
La difusión del video permitió a los agentes de la Gendarmería realizar las investigaciones correspondientes, rastrear el origen de la publicación e identificar con rapidez a los sospechosos.
Las autoridades procedieron con la captura de los involucrados, quienes ahora enfrentan cargos ante la justicia francesa por daños a la propiedad y profanación de símbolos religiosos. El hecho generó rechazo entre la población local y los sectores comunitarios de la región.









