Estados Unidos anunció un avance significativo en su estrategia tecnológica internacional al incorporar a 19 nuevos países a su Alianza de Superinteligencia, elevando la cifra total de miembros a 54 naciones. Entre las recientes incorporaciones destacan países como Perú, República Dominicana y Austria.
Desde la Casa Blanca se subrayó que esta expansión tiene como objetivo principal consolidar cadenas de suministro seguras en materia de tecnología de vanguardia y facilitar la apertura de nuevos mercados globales para la industria norteamericana.
La medida se enmarca en la disputa por el liderazgo tecnológico global frente a otras potencias competidoras, reforzando la cooperación en superinteligencia e innovación entre las naciones firmantes.









