El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha destinado más de 250 millones de dólares para financiar programas de cooperación entre el Departamento de Seguridad Nacional y departamentos de policía local.
Bajo los llamados modelos de ‘Task Force’, el Gobierno da la potestad e incentiva a las autoridades locales a arrestar migrantes, según datos publicados por la organización FWD.us.
En total, 976 departamentos de policía en todo el país han firmado este tipo de acuerdos con el Gobierno federal, que ha desembolsado más de 100.000 dólares por departamento, con un bono adicional de 7.500 por cada agente de policía que entre en el programa.
Este tipo de acuerdos financieros, señaló la vicepresidenta de política de justicia penal de FWD.us, Felicity Rose, «incentiva el sesgo racial en la actuación policial y los arrestos por delitos menores».
Cuando se anunció la iniciativa, en septiembre del 2025, Seguridad Nacional aseguró que ayudaría a arrestar y deportar a «lo peor de lo peor, incluyendo asesinos, miembros de pandillas, violadores y terroristas».









