La avioneta Cessna Gran Caravan, de la empresa Aerodiana, que se estrelló el sábado cerca a las Líneas de Nazca, al sur de Perú y provocó la muerte de sus 13 ocupantes, reportó un problema mecánico en vuelo, antes de perder contacto con la torre de control, a pesar de contar con todos los permisos de operación, declaró este domingo el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia.
El ministro peruano dijo a los periodistas, desde el lugar del accidente, que «hubo una llamada desde la nave para indicar que tenía problemas mecánicos», lo cual ahora está en plena investigación por la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos.
Valencia explicó que esa comisión está evaluando la trayectoria de la nave, que transportaba a turistas de España, Italia y Alemania, además de dos tripulantes peruanos, y la evidencia mecánica de los restos para contrarrestar las comunicaciones con la torre de control.
El accidente en Nazca, Perú
La autoridad remarcó que les interesa una pronta resolución de las investigaciones «como Estado, a las familias, al operador aéreo y al fabricante de las naves».
«Van a haber resultados inmediatos y el proceso mismo de la evaluación de cómo han quedado los restos para conocer en profundidad el motivo» del accidente, afirmó Valencia.
Asimismo, el ministro informó que en la mañana de este domingo ha estado en Nazca con los cónsules de Italia y Alemania a quienes expresó las condolencias por los decesos de siete turistas italianos y dos alemanes en el accidente.
Otros dos turistas españoles fallecieron igualmente en el accidente, de acuerdo a los reportes oficiales.
Valencia señaló que el aeropuerto de Pisco, de donde despegó la avioneta de Aerodiana, está «perfectamente operativo» y que «hay que ver qué nivel de responsabilidad existe» en los hechos, además de que la compañía aérea ha venido también operando con la respectiva certificación legal.
Detalles del incidente
«Tenemos un gran desafío a nivel nacional de volver a generar turismo a Perú», afirmó el ministro del sector, al tiempo de asegurar que su país es «un lugar seguro, que tiene protocolos para la operación turística».
El accidente se produjo en torno a las 13:00 hora local (18:00 GMT) del sábado a dos kilómetros aproximadamente del aeródromo de Nazca, después de que la avioneta, de la compañía Aerodiana, hubiese despegado en torno al mediodía del aeropuerto de Pisco, en la región de Ica, con el objetivo de sobrevolar los geoglifos de las Líneas de Nazca.
En un comunicado, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones explicó que, cuando la nave, una Cessna Gran Caravan C-208 con capacidad para 12 pasajeros, sobrevolaba las cercanías de la localidad de Socos, en el distrito de Pueblo Nuevo, la tripulación reportó una situación de emergencia a la torre de control del aeródromo de Nazca, tras lo cual se perdió todo contacto radial.
Añadió que, de inmediato, el personal de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), los bomberos aeronáuticos y la Policía Nacional se movilizaron a la zona y confirmaron que no se registraron sobrevivientes.









