El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, está analizando firmar una orden ejecutiva que exija a los bancos del país proporcionar más datos a las autoridades entre ellos la nacionalidad de sus clientes, una medida destinada a reforzar la lucha contra la inmigración ilegal, según adelantaron este martes medios locales.
Diarios como The Washington Post o The Wall Street Journal publican la información citando fuentes cercanas al asunto que indican que la medida ejecutiva podría afectar tanto a clientes nuevos como antiguos de las instituciones bancarias, que tendrían que exigir ahora el pasaporte a toda su clientela.
La medida podría crear nuevos impedimentos para que, tanto estadounidenses como no estadounidenses, puedan tener acceso a servicios financieros en EE.UU.
Se calcula que solo la mitad de los estadounidenses posee un pasaporte.
Incremento presupuestario a las agencias migratorias
Las fuentes consultadas ignoran de momento si la futura medida exigiría simplemente recopilar más información a las entidades sobre sus clientes o si obligaría, por ejemplo, a cerrar las cuentas de aquellas personas que no presenten la documentación adicional requerida.
Según las regulaciones actuales los bancos en EE.UU. solo están obligados a recopilar datos como nombre, fecha de nacimiento y dirección de sus clientes, información que normalmente figura en cédulas de identidad o en permisos de conducir.









