El presidente de Estados Unidos, Donald Trump amenaza a Canadá con una dura advertencia asegurando que impondrá un arancel del 100% a todas las importaciones canadienses si el gobierno del primer ministro, Mark Carney, sigue adelante con un nuevo acuerdo comercial estratégico con China.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense ha endurecido su retórica proteccionista, calificando la posible alianza entre Ottawa y Pekín como una amenaza directa a la seguridad económica de EEUU.
Trump ha acusado directamente al primer ministro canadiense de intentar convertir a su país en un puente para la entrada de productos chinos al mercado estadounidense, eludiendo las restricciones impuestas por Washington.

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“Si el primer ministro Mark Carney cree que va a convertir a Canadá en un ‘puerto de descarga’ para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, ha dicho Trump en su publicación.
El presidente ha ido más allá al predecir un escenario sombrío para su socio comercial, afirmando que “China se comerá viva a Canadá”, destruyendo sus negocios y su tejido social si permiten esta apertura comercial.
El origen del conflicto: Vehículos eléctricos y agricultura
La amenaza del mandatario estadounidense surge tras el reciente anuncio de Canadá sobre una “asociación estratégica” con el gigante asiático. Según los reportes, el acuerdo contempla:
- Reducción de aranceles a vehículos eléctricos chinos: Canadá aceptaría la entrada de unos 49 mil vehículos con un arancel reducido del 6%, eliminando el gravamen previo del 100%.
- Beneficios agrícolas: A cambio, China reduciría los impuestos de importación a productos canadienses, específicamente a las semillas de colza (canola), un sector vital para la economía de las provincias del oeste de Canadá.
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Lo que más ha llamado la atención de los analistas es el cambio de opinión del mandatario estadounidense. Apenas una semana antes, Trump había calificado el acercamiento de Canadá con China como “algo bueno”, sugiriendo que Carney estaba haciendo lo correcto al buscar acuerdos comerciales.
Sin embargo, este sábado 24 de enero la postura ha dado un giro de 180 grados, coincidiendo con una creciente “guerra de palabras” entre ambos líderes tras el Foro Económico de Davos, donde Carney ha defendido la autonomía de las potencias medias frente a las tendencias autocráticas y proteccionistas.
De materializarse esta amenaza, el impacto sería devastador para la economía canadiense, que envía más del 75% de sus exportaciones a Estados Unidos.
Sectores clave como el automotriz, el energético y el agrícola se verían paralizados por un gravamen del 100%, lo que pondría en jaque la estabilidad del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), el cual está programado para una revisión integral este mismo año.
Hasta el momento, la oficina del primer ministro Mark Carney no ha emitido una respuesta oficial a las amenazas de Washington, aunque la tensión diplomática entre los dos aliados históricos ha alcanzado su punto más crítico desde el inicio del segundo mandato de Trump.
Cabe recordar que desde que Trump regresó a la Casa Blanca en 2025, ha aplicado diversas medidas proteccionistas que ya afectan al país vecino al Norte.
Acero y Aluminio: Se ha reportado un aumento en los aranceles sobre estos metales, pasando del 25% al 50% para la mayoría de los países, incluido Canadá.
Piezas de Automóviles: Existe un arancel del 25% sobre las piezas de automóviles importadas, una medida que golpea directamente a la integradísima cadena de suministro de Ontario y el Medio Oeste de EEUU.
Sector Energético: Aunque inicialmente se consideró exceptuarlos, se han aplicado aranceles de aproximadamente el 10% al petróleo y gas canadiense, rompiendo con la tradición de libre flujo energético.









