Por: Gabriela Raudales
Bolivia vive una nueva jornada de protestas en La Paz, con enfrentamientos entre manifestantes y policías que incluyeron gases lacrimógenos, piedras y dinamita, dejando detenidos y una ciudad cada vez más tensionada. Las movilizaciones, protagonizadas por diversos sectores sociales, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La crisis se agrava por los bloqueos de carreteras que mantienen a la capital parcialmente aislada, provocando escasez de alimentos, combustible y medicinas, además de algunas muertes por falta de atención médica. A esto se suma el descontento por la inflación y la situación económica del país.
Sin embargo, aunque el gobierno anunció cambios en su gabinete, las protestas continúan. El Ejecutivo acusa a grupos radicales y al expresidente Evo Morales de impulsar la inestabilidad, mientras los manifestantes denuncian falta de respuestas a sus demandas.









