En el mejor de los casos, los alimentos para los animales alcanzarán para todo abril. Los zoológicos de Colombia, el segundo país más biodiverso del mundo, sufren por su obligado cierre para contener la pandemia del nuevo coronavirus.
Los ‘zoos’ de Santa Cruz -cercano a Bogotá- y Cali (suroeste) garantizan insumos para sus especies y el pago de sus trabajadores hasta comienzos de abril. El Santa Fe de Medellín (noroeste) respira menos angustiado: su operación está cubierta hasta principios de mayo.
La alimentación de unos 4.300 animales -algunos en peligro de extinción y la mayoría recuperados de redes de tráfico- y el sustento de unas 500 personas están en vilo desde la semana pasada.
Tres de los principales parques del país cerraron puertas en la antesala del confinamiento general que inició este miércoles por orden del presidente Iván Duque para frenar al COVID-19, que deja tres muertos y 378 casos detectados en Colombia.








