El Vaticano lanzó una fuerte advertencia sobre el uso de la inteligencia artificial en la guerra y pidió una regulación estricta para evitar que máquinas tomen decisiones letales sin control humano. La postura fue presentada en la primera encíclica del papa León XIV, “Magnifica Humanitas”, donde se alerta sobre el peligro de los llamados “robots asesinos”.
El pontífice señaló que “la decisión de emplear la fuerza letal no puede delegarse en procesos automatizados”, insistiendo en que siempre debe existir supervisión humana consciente y responsable. Además, criticó la carrera tecnológica impulsada por intereses de poder y advirtió que la IA podría convertirse en una herramienta de dominación y muerte si no se establecen límites claros.
La preocupación del Vaticano se suma a años de presión internacional para regular los sistemas de armas autónomas. Human Rights Watch y la campaña “Stop Killer Robots” han impulsado un tratado mundial que prohíba o controle estrictamente estas tecnologías, mientras más de 130 países ya respaldan una regulación vinculante.
En junio y noviembre de este año, las Naciones Unidas discutirán nuevamente cómo enfrentar el avance militar de la inteligencia artificial. El Vaticano advirtió que dejar decisiones de vida o muerte en manos de algoritmos degrada la dignidad humana y podría abrir la puerta a guerras cada vez más deshumanizadas.









