Asesores internacionales de renombre están detrás de las estrategias de campaña de los principales aspirantes presidenciales en Honduras, en una contienda que empieza a tomar forma tanto en el terreno político como en el comunicacional.
Los equipos de los tres partidos mayoritarios han comenzado a perfilar sus movimientos con el respaldo de consultores extranjeros expertos en geopolítica, marketing político y comunicación estratégica.
En el caso del Partido Nacional, ha trascendido la figura de Fernando Moragón, argentino con trayectoria en temas de geopolítica y geoeconomía, quien habría tenido cercanía con el presidente argentino Javier Milei y, según fuentes, también alguna incidencia en la campaña de Nayib Bukele en El Salvador.
A su lado, también figura Dick Morris, un reconocido estratega estadounidense que asesoró en su momento tanto a Bill Clinton como a Donald Trump, y cuyas técnicas están siendo implementadas en la estrategia nacionalista.
Por parte del Partido Liberal, se ha identificado a Marco Cazzuti, también de nacionalidad argentina, así como al consultor Juan Carlos Jara, conocido por su línea dura y postura marcadamente antisocialista.
Ambos estarían trazando el enfoque ideológico y narrativo del partido rumbo al proceso electoral, apelando a un discurso de centro-derecha con énfasis en la defensa del orden constitucional.
En cuanto al partido Libertad y Refundación (Libre), fuentes extraoficiales señalan la posible asesoría internacional de figuras ligadas al eje bolivariano, como el expresidente ecuatoriano Rafael Correa y funcionarios venezolanos como Rander Peña, Francisco Amiliach, Jorge Rodríguez, Luis Salas, Domingo Martínez y José España.
Sin embargo, desde el entorno cercano al coordinador general, Manuel Zelaya, aseguran que las verdaderas líneas estratégicas están siendo trazadas por un equipo de jóvenes hondureños, con perfil técnico y político, que han tomado protagonismo dentro del partido.
La presencia de estos asesores refleja la creciente influencia de consultores extranjeros en las dinámicas políticas nacionales, aunque también subraya la importancia del talento local en la conducción de las campañas.
Mientras el proceso electoral avanza, las estrategias que definan estos equipos podrían ser decisivas para captar el voto de un electorado cada vez más exigente y polarizado.








