El atacante Raphinha se convirtió en baja oficial de la Selección de Brasil y emprendió el regreso a España luego de que los servicios médicos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) detectaran un edema muscular en la parte posterior de su muslo derecho.
La molestia del jugador se originó durante el partido amistoso frente a Australia, en el cual anotó el gol del empate momentáneo 2-2 antes del descanso. Tras sentir molestias, el técnico Carlo Ancelotti decidió dejarlo en el banquillo para la segunda mitad como medida de precaución, confirmándose posteriormente la lesión mediante estudios especializados.
El futbolista brasileño se pondrá a disposición del cuerpo médico del FC Barcelona, institución que le realizará pruebas exhaustivas para determinar el alcance exacto del edema y fijar el tiempo que permanecerá alejado de los terrenos de juego.
La noticia enciende las alarmas en el conjunto azulgrana, considerando que el extremo atravesaba por un arranque de temporada extraordinario, acumulando un registro de 14 anotaciones y tres asistencias en apenas ocho partidos disputados.









