Los vendedores ambulantes del centro de la capital podrían regresar la próxima semana al Paseo Liquidámbar, en Tegucigalpa, bajo un esquema que promete mayor orden y organización.
La medida surge tras diálogos entre autoridades municipales y representantes del sector informal.
El retorno estaría acompañado de nuevas disposiciones para regular la ubicación de los puestos y garantizar el libre tránsito de peatones.
La intención, según lo planteado, es mantener la actividad comercial sin afectar la movilidad ni el entorno del emblemático paseo.









