La intensa sequía en Honduras golpea fuertemente la producción de maíz en las diferentes regiones del país, combinada con el incremento sostenido de los costos de fertilizantes, semillas, combustibles y agroquímicos mantienen al sector productor en alerta.
La preocupación no solo recae sobre las perdidas en el campo sino, sobre el impacto directo en la seguridad alimentaria del país y en el bolsillo de cada hondureño.









