El futuro de Max Verstappen en Red Bull Racing se mantiene como uno de los temas más discutidos de la temporada 2026 de Fórmula 1, en medio de un escenario de incertidumbre marcado por los reiterados mensajes de frustración del piloto neerlandés y las especulaciones sobre un posible traspaso a McLaren. La continuidad de los rumores se intensificó después del Gran Premio de Hungría, donde Verstappen terminó segundo, pero dejó en claro su incomodidad a través de la radio del equipo.
Uno de los cruces más fuertes con el equipo de la bebida energizantes se dio tras la clasificación en Hungaroring donde el piloto cuatro veces campeón de la F1 se quejó por el funcionamiento de su monoplaza. “El auto está completamente roto aerodinámicamente, ¡simplemente se está poniendo peor y peor! ¡Qué broma! Qué broma honestamente, qué mierda de fin de semana”, mencionó el neerlandés.
Acto seguido, Laurent Mekies, jefe del equipo Red Bull casi que se disculpó con Max por el rendimiento del auto: “Súper difícil allá afuera Max. Sabemos lo que estás sintiendo, intentaremos arreglar lo que podamos mañana”, dijo el titular de la escudería, a lo que Verstappen respondió: “Lo siento, pero para mí es simplemente inmanejable. Es muy, muy malo”.









