El Ministerio Público abrió una investigación contra dos creadores de contenido luego de que un video difundido en redes sociales mostrara a un menor de edad siendo sometido a una situación considerada humillante.
La Fiscalía Regional del Oriente revisará las imágenes para determinar si los hechos constituyen el delito de trato degradante, contemplado en la legislación hondureña. Este delito puede acarrear entre uno y dos años de prisión, además de un aumento de la pena cuando la víctima es una persona vulnerable.

Según la información publicada por Proceso Digital, uno de los creadores, identificado como “Soy Rosel”, junto a otra persona identificada como Urías Lobo, habría ofrecido 500 lempiras al menor a cambio de raparle el cabello y grabar la acción.
El caso provocó una fuerte ola de indignación en redes sociales, donde usuarios cuestionaron que se utilizara la situación de vulnerabilidad del menor para generar contenido. Ahora serán las autoridades las que determinen si existe responsabilidad penal.









