El objetivo es ayudar de aquellas madres que han sufrido lamentables pérdidas de sus hijos, ya sea debido a abortos espontáneos, accidentes o enfermedades. Karen Elliott es una mujer de 46 años que dedica sus días a crear muñecos “renacidos”, como ella misma los llama.
Cabe mencionar que fabrica estos muñecos hiper realistas con cabello humano real y los perfuma con especiales fragancias que rememoran el olor de un bebé auténtico. Este peculiar negocio comenzó por simple casualidad mientras se encontraba trabajando.
“Estaba trabajando en una escuela en ese momento, como ayudante de un maestro, y estaba mirando fotos en Internet. Me encontré con bebés que estaban ‘renaciendo’ y nunca había oído hablar de eso, así que solo investigué. Fue entonces cuando compré mi primer kit y me desafié a pintar uno. Me enamoré de él”, señaló.
Ahora se dedica a tiempo completo a ellas, vendiéndolas en 180 dólares, aproximadamente, aunque hay algunos trabajos especiales que pueden costar miles de dólares más.
“Sé que no todos tienen los fondos, pero necesitan a ese bebé para cumplir con algo. He pintado muchos bebés conmemorativos para alguien que ha tenido un aborto espontáneo. Mucha gente quiere bebés como el suyo, así que diseño muchos retratos de bebés y hago que se vean como el que han perdido”, manifestó.

La mujer incluso tiene a sus propios “renacidos”, Roxy, una recién nacida, y Júpiter, de 10 meses, como un reconfortante reemplazo de sus nietos, a quienes no ve muy seguido, ya que viven en Estados Unidos.
“Puede ser extraño para algunos, pero si te pones en la situación de otra persona, que ha pasado por una experiencia traumática, no es extraño para ellos. Así que, antes de que la gente juzgue, piensa en lo que ha pasado”, indicó.
Karen, quien no desea estar sola, lleva a sus renacidos hasta fuera de casa para que la acompañen en todo momento, incluso cuando va al supermercado o al médico.
“No he conocido a ninguna persona grosera; aunque, desafortunadamente, algunas personas probablemente sí lo hayan sido. Pero, cuando los saco [sus muñecos] la gente se asombra y sorprende por lo reales que se ven y quieren sostenerlos”, finalizó









