El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Mario Rolando Díaz Flores, negó categóricamente haber ejercido presiones o injerencias para reprogramar la audiencia en el proceso judicial que se le sigue a Roosevelt Hernández.
Las declaraciones surgen tras señalamientos de organizaciones y sectores que insinuaron supuestas presiones dentro del Poder Judicial para alterar las fechas de las diligencias.
Díaz sostuvo que los magistrados no tienen la potestad ni el control sobre las agendas de los jueces, reafirmando su compromiso con la independencia judicial y el debido proceso. Asimismo, calificó las acusaciones como irresponsables y fuera de contexto, asegurando que no tiene ningún interés particular en el caso ni ha mantenido comunicación con el juez a cargo de la causa.









