Un gol de José Mario Pinto le dio la Copa 40 a los Leones. En una Liga donde solamente un club brilló de principio a fin, el Albo cerró con broche de oro una temporada magnífica.
Marathón perdió la final desde San Pedro Sula y fue incapaz de regalarle el título a Orinson Amaya, quien falleció el año pasado con el anhelo de ver a su equipo coronarse. Los 100 años del Monstruo Verde se desvanecieron sin copa.
Olimpia tuvo un buen primer tiempo, atacó en todo momento, pero no concretó. A balón parado desperdició muchas opciones de gol. Marathón le tuvo miedo al entorno, una vez más fueron incapaces de romper la red Merengue. Alexy Vega y compañía demostraron que les quedó grande el Nacional. Messiniti desaparecido, Rubilio Castillo sin olfato y Samudio faltó de ritmo.
Los Leones solamente fueron el gol de José Mario Pinto y nada más, muchas ganas y poco gol. El partido se suspendió unos minutos porque una de las torres de iluminación se apagó. No obstante, con los cuerpos fríos el Olimpia supo aguantar el golito a favor hasta que Marathón terminó asfixiado.











