Un reconocido tatuador profesional de la zona norte del país perdió la vida a manos de pistoleros en una cantina clandestina de la colonia El Roble de San Pedro Sula, departamento de Cortés.
El fallecido fue identificado como Franklin Morales de 35 años de edad, quien era padre de una menor de 10 años y un tatuador profesional de Choloma.









