“Ante esta pandemia cuantos todavía no entiende que no es una broma, y va subiendo el número de lo que fallecen, no debemos ser de cabeza dura ni testarudos”, expresó el líder de la Iglesia Católica en Honduras.
“Hemos visto esas escenas dolorosos de estas pobre persona que fallece por la deshumanización de algunos que estaban llamados a proteger la vida y no a quitar la vida”.
“Durante muchos tiempo se ha presentado a Dios como un juez, pero el Dios que se nos reveló en Jesús de Nazaret es un Dios que no juzga, condena o amenaza. Es un Dios que es amor y vida”.
“Dios no está lejos ni es insensible a nuestras vicisitudes humanas, está cerca y a nuestro lado, camina con nosotros para compartir nuestras alegrías, dolores, esperanzas y fatigas también en tiempos de COVID-19”.








