La sequía asociada al fenómeno de El Niño podría dejar a 16 millones de personas con inseguridad alimentaria en América Latina, según advirtió el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, en una alerta que pone el foco sobre el deterioro de los cultivos, la falta de agua y la vulnerabilidad de millones de familias en Centroamérica y otras zonas de la región.
La advertencia fue planteada por Lena Savelli, directora regional del PMA para América Latina y el Caribe, durante una visita a Honduras, donde monitoreó los efectos de la sequía. La funcionaria sostuvo que el escenario es preocupante por el alcance que ya tiene el fenómeno y por la posibilidad de que se trate de uno de los episodios más intensos de las últimas décadas.
“En esta región hablamos de 16 millones de personas que probablemente van a sufrir inseguridad alimentaria como consecuencia del impacto de El Niño”, afirmó Savelli en declaraciones a la AFP. Según explicó, el problema no se limita a una caída temporal en la producción, sino que golpea de forma directa a las familias que dependen de la agricultura de subsistencia.
La responsable del organismo remarcó que, cuando los hogares pierden sus cosechas, sus cultivos y sus medios de vida, las consecuencias se extienden mucho más allá de una temporada. En ese marco, advirtió que la afectación sobre la disponibilidad de alimentos y los ingresos familiares puede prolongarse durante meses.









