El pequeño intentaba hacer que el oro cambiara de color.
A Barrett McKim, de 12 años, siempre le encantó aprender, especialmente las ciencias exactas como la química, siempre se la pasaba viendo videos en Youtube o buscando libros de experimentos, pero al tratar de realizar un experimento todo salió mal y terminó gravemente herido en el hospital. Todo ocurrió en Carolina del Norte, Estados Unidos.
El infante, que es el segundo nacido en una familia de cinco hermanos, trató de realizar todo cuando su padre Kyle no estaba en casa y su mamá estaba en el patio con el resto de sus hermanos. Trató de replicar algo que había leído y que aseguraba que podía hacer que el oto cambiara de color y brillo.
La familia no está segura de cómo ocurrió la explosión, pero saben que Barrett estaba usando alcohol isopropílico como acelerador para obtener algo de calor adicional. “Había un encendedor, que parece que tal vez tenía una conexión defectuosa. Realmente no sabemos qué provocó la detonación”, mencionaron los padres, quienes detallaron que el impacto fue recibido por la cara del menor, por lo que sufrió quemaduras.
Ya se encuentra bien
La madre de Barrett sufrió terribles quemaduras en ambas manos, pero logró salvar la vida de su hijo. Llamó frenéticamente al 911 y vertió agua a Barrett hasta que llegó la ayuda.
Los médicos ahora dicen que tiene quemaduras en el 50 % de su cuerpo; el 20 % son quemaduras de tercer grado y el 30 % son quemaduras de segundo grado. Los doctores esperan que queden marcas de diferentes tipos en la cara, el cuello, todo el torso delantero, los brazos, las manos, los hombros y la longitud de los muslos hasta las rodillas.

El dolor que siente Barrett es una batalla agotadora. Su padre dijo que se está curando bien, pero hay mucha recuperación por delante. “Lo más probable es que pase un año más o menos antes de que Barrett vuelva al ritmo que tenía antes”, refirió.








