El caso del empresario estadounidense Murray Farmer continúa, luego que permanece bajo arresto domiciliario desde hace más de un mes, tras viajar a Honduras con el objetivo de resolver una disputa legal que se remonta a más de dos décadas. En una entrevista reciente por videollamada, el empresario mostró una chaqueta con el número 39, en referencia a los días que ha permanecido retenido fuera de su país.
El origen del caso se remonta al año 2000, cuando su empresa, Darcy Incorporated, fue contratada por el Gobierno de Honduras para ejecutar proyectos de agua y alcantarillado tras el paso del huracán Mitch en 1998. Según Farmer, su compañía no recibió el pago por esos trabajos. En 2025, las autoridades hondureñas presentaron cargos por presunto fraude relacionados con ese proyecto. Aunque inicialmente se le permitió permanecer en Estados Unidos, su abogado, Jim Reeves, afirmó que el empresario regresó a Honduras luego de recibir garantías de que se alcanzaría un acuerdo.
Mientras el caso avanza en los tribunales hondureños, la atención mediática en Estados Unidos se mantiene, con cobertura constante que sigue de cerca cada desarrollo del proceso.









