La sequía que afecta distintas zonas de Honduras comienza a dejar consecuencias que van más allá del campo. Mientras alcaldes de varios municipios de Lempira llegaron a Tegucigalpa en busca de una respuesta del Gobierno ante las pérdidas por la falta de lluvias, la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH), organización del sector, advirtió que el país debería ser declarado en emergencia.
Los alcaldes aseguraron que en sus municipios se perdió el 100% de la cosecha de granos básicos, una situación que amenaza la alimentación y los ingresos de numerosas familias rurales.
A eso se sumó un golpe a la producción de café, principal actividad económica en varios de esos municipios, donde las autoridades locales estimaron pérdidas de aproximadamente 40% de la cosecha.
Ante ese escenario, los ediles viajaron a la capital para solicitar apoyo y reclamar una respuesta a las peticiones de transferencias condicionadas que, según aseguraron, ya habían planteado ante las autoridades y que hasta ahora no recibieron una respuesta concreta.
El alcalde de La Iguala, Lempira, Francis Paz, explicó que la pérdida de los granos básicos representa uno de los principales focos de preocupación, debido a que cultivos como maíz y frijol no solo representan una fuente de ingresos para los productores, sino también una parte de la alimentación de las familias.









