El ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, aseguró que no cederá ante las presiones de importadores de cemento y defendió las nuevas regulaciones impulsadas por el Gobierno, afirmando que su prioridad será garantizar productos de calidad para los hondureños.
“Nadie me está presionando”, expresó el funcionario, al tiempo que sostuvo que las medidas aplican de manera igualitaria para todas las empresas del rubro y buscan evitar la comercialización de cemento que no cumpla con estándares técnicos y de seguridad.
La polémica surge tras la implementación del Acuerdo Ministerial 027-2026, que establece nuevos requisitos para la importación y comercialización de cemento en el país, incluyendo controles de laboratorio, inspecciones y normas de etiquetado.
Por su parte, sectores importadores advirtieron que las nuevas disposiciones podrían generar aumento en los precios, escasez del producto y afectaciones en el sector construcción. Sin embargo, las autoridades insisten en que la normativa tiene como objetivo proteger a los consumidores y garantizar materiales de calidad en el mercado nacional.









