Imagina vivir en la ciudad de Miami, despertar una mañana y encontrar sus calles y comercios vacíos, sin personas. No se trata de una escena de ficción, sino de una comparación que ayuda a dimensionar el alcance de la política de arrestos migratorios aplicada durante el segundo mandato de Donald Trump.
Entre el 1 de febrero de 2025 y el 21 de agosto de 2026 se registraron 571,417 arrestos migratorios en Estados Unidos, de acuerdo con datos recopilados por proyectos académicos como el de la Universidad de California, Berkeley, a partir de los informes oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La cifra representa un promedio de aproximadamente 1,008 arrestos registrados por día. Sin embargo, no equivale necesariamente al número de personas detenidas ni de deportaciones, ya que los informes pueden incluir actuaciones relacionadas con una misma persona y no todos los arrestos terminan en una expulsión del país.
Entre febrero y diciembre de 2025 se documentaron 308,649 arrestos. En 2026, hasta el 21 de agosto, se registraron 262,768. En conjunto, ambos periodos suman 571,417. Diciembre de 2025 fue el mes con más aseguramientos, con 40,177. En 2026, julio concentra el mayor número de registros (49,571) según los datos disponibles.









