La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que El Niño está presente en el Pacífico tropical y se fortalece. El organismo prevé una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno boreales de 2026-2027, un escenario que puede modificar los patrones climáticos estacionales en distintas zonas de Estados Unidos.
El Centro de Predicción Climática (CPC), dependiente de la NOAA, calculó además un 69% de probabilidad de que el evento supere, entre octubre y diciembre de 2026, la intensidad de los episodios de El Niño documentados desde 1950. La estimación figura en la actualización oficial del organismo del 13 de agosto.
La NOAA también publicó sus perspectivas climáticas para septiembre, octubre y noviembre de 2026. Esos productos no anuncian temperaturas exactas ni cantidades específicas de lluvia. Muestran qué resultados tienen mayor probabilidad de ubicarse por encima, cerca o por debajo de los valores climáticos de referencia del período 1991-2020.
Pronóstico de El Niño para Estados Unidos en el otoño de 2026
El CPC señaló que El Niño ya está activo en el Pacífico ecuatorial. La agencia detectó temperaturas de la superficie del mar superiores a los valores medios en sectores del Pacífico oriental y centro-oriental, además de cambios en la circulación atmosférica que coinciden con esta fase del sistema climático.
El informe prevé que la posibilidad de un episodio muy fuerte supere el 90% en tres trimestres consecutivos: septiembre-noviembre, octubre-diciembre y noviembre-enero de 2026-2027. La previsión contempla la persistencia del fenómeno durante el invierno boreal y hasta la primavera de 2027.
Qué significa un 69% de probabilidad de un El Niño histórico
El CPC estableció que hay 69% de probabilidad de que El Niño supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950 durante el trimestre octubre-diciembre de 2026. Esa cifra no confirma que el fenómeno llegará a ese nivel; expresa el cálculo de probabilidad elaborado a partir de los datos y modelos disponibles.
La NOAA utiliza la expresión “muy fuerte” en su previsión. La denominación “super El Niño” aparece con frecuencia en textos periodísticos y análisis climáticos, pero no forma parte de la clasificación operativa que emplea el organismo estadounidense.









