Decenas de miles de personas se movilizan en el centro de Londres en dos grandes manifestaciones opuestas: la marcha ultraderechista “Unite the Kingdom” y la movilización pro-palestina por el Día de la Nakba. El despliegue de seguridad es masivo, con más de 4,000 agentes de policía utilizando drones, helicópteros y, por primera vez en este tipo de protestas, tecnologías de reconocimiento facial en vivo para mantener separados a ambos bloques y prevenir disturbios violentos
Marcha de Extrema Derecha (“Unite the Kingdom”): Convocada por el activista islamófobo y antiinmigración Tommy Robinson (cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon). Los asistentes marcharon desde Kingsway hasta la Plaza del Parlamento portando banderas del Reino Unido, gorras rojas con el lema “Make England Great Again” y coreando consignas en contra del primer ministro laborista, Keir Starmer.

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Marcha Pro-Palestina (Día de la Nakba): Organizada por agrupaciones como la Palestine Solidarity Campaign. Los manifestantes avanzaron desde Kensington portando keffiyehs y banderas palestinas para conmemorar la expulsión de cientos de miles de palestinos en 1948. Esta protesta sumó el apoyo de colectivos antifascistas como Stand Up to Racism, bajo la premisa de “frenar la división de la extrema derecha”.
La operación fue catalogada por la Policía Metropolitana de Londres como una de las más complejas en años, coincidiendo además con la final de la FA Cup en el estadio de Wembley.
Las fuerzas del orden han arrestado al menos a 11 personas por diversas ofensas en el marco de las movilizaciones. Se impusieron rutas y horarios fijos obligatorios. Las autoridades vigilan de cerca discursos de odio o carteles que inciten al antisemitismo o la violencia islámica.

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Restricciones de entrada: Para evitar una escalada de agitación, el Gobierno británico vetó la entrada al país a varios activistas extranjeros de extrema derecha que pretendían sumarse a la marcha de Robinson.
Tanto el primer ministro Keir Starmer como el ministro de Justicia, David Lammy, condenaron públicamente la convocatoria de Robinson acusándola de esparcir odio y división, y advirtieron de que la justicia actuará con máxima celeridad ante cualquier brote de violencia urbana









