Luke Ansell, de 27 años, el protagonista de esta historia, relató lo sucedido. Resulta que compró un sofá cama tamaño king para su nueva casa en Bournemouth (Inglaterra), el cual le costó 2.000 libras esterlinas (2.474 dólares), sin imaginar que esta decisión terminaría causando un desastre.
Pasaron un par semanas hasta que los repartidores de la empresa llegaron a su casa con su compra, y aunque el espacio era bastante reducido en la escalera, aseguraron que todo saldría bien.
“Llegaron aquí y les mostré dónde lo quería arriba. Dije que se veía bastante estrecho, pero me aseguraron que hacen entregas ajustadas todo el tiempo“, contó Luke. “Solo dije ‘Oh, bueno, ustedes son los expertos’; después de todo, son una empresa de entrega, así que los dejé”, agregó.
Sin embargo subir el sofá resultó mucho más difícil de lo esperado, ya que no cabía en la escalera y terminó dañándola. “Lo trajeron, lucharon para pasarlo por encima de la barandilla y finalmente lo lograron. Pero luego se atascó, no pudieron subirlo ni bajarlo“, detalló el hombre.

Tras esto, los repartidores le dijeron que tenían que volver a la ciudad de Birmingham y trataron de irse, pero antes le pidieron que firmara el documento de entrega y Luke se negó a hacerlo por su mal servicio. El yeso de la pared se dañó junto con la barandilla y el sofá.
“Dije ‘no voy a firmar nada, el sofá está pegado a mi pared’. Tuvimos una pequeña discusión al respecto, y luego me sugirieron que cortara la barandilla para sacarlo“, contó el dueño de la casa, lo cual le molestó porque había comprado la propiedad por medio millón de libras (617.935 dólares) y ahora debe gastar en repararla.
Finalmente Luke llamó al servicio al cliente pero la atención no fue buena y los repartidores se subieron a su camioneta y se fueron, sin mover el sillón de la escalera.
“Toda la barandilla necesita ser reemplazada. La casa fue reformada recientemente. Nunca he experimentado algo así. Están tratando de hacer todo lo posible para salir de esto. Yo mismo dirijo negocios y nunca he tratado a un cliente así, es vergonzoso“, dijo Luke.

Luke aseguró que la empresa responsable negó lo sucedido y dejó de comunicarse, aunque después le comunicó a la BBC que estaban realizando una “investigación de intervalo” y que incluso habían enviado un correo electrónico al cliente cuestionando su versión de los hechos. Hasta le ofrecieron reemplazar el sofá dañado como “gesto de buena voluntad”.
Aunque es posible que Luke no quiera contratar este servicio nuevamente.








