El expresidente Porfirio Lobo Sosa se presentó este miércoles al Ministerio Público con el objetivo de buscar justicia por la muerte de su hijo, Said Lobo Bonilla. Según él, su visita responde a su deber como padre de esclarecer los hechos que rodearon el crimen.
Lobo Sosa interpuso formalmente una denuncia contra el también expresidente Juan Orlando Hernández, a quien señala como presunto autor intelectual del asesinato de Said y de otros tres jóvenes vinculados al caso. La denuncia fue entregada durante una reunión con el fiscal general, Johel Zelaya.
En sus declaraciones, Lobo Sosa explicó que la información que posee indica que la muerte de su hijo habría sido ordenada por Hernández, relacionada con un testimonio que Said iba a brindar en un juicio. “lo que declaró El Fantasma es que había sido orden de Juan Orlando Hernández. No puedo dar fe de nada, por eso vengo a la fiscalía para que se investigue”, afirmó.
El exmandatario resaltó que su hijo era ciudadano estadounidense, un factor que, según él, podría generar implicaciones internacionales en el proceso judicial. “Si sufre una agresión donde quiera que esté, el responsable será sancionado”, advirtió.
Lobo Sosa también mencionó el testimonio de su otro hijo, Fabio Lobo, actualmente preso en Estados Unidos, quien aseguró que existieron amenazas contra la familia si alguien decidía testificar en contra de Hernández.
El expresidente dejó claro que su denuncia no busca prejuzgar, sino que sea la justicia la que determine la verdad. “Si Hernández no debe nada, no tiene nada que temer. Mi obligación como padre es conocer la verdad”, expresó.
Finalmente, Lobo Sosa indicó que su visita al Ministerio Público tenía como propósito revisar los avances de la investigación y conocer los testimonios que permitan esclarecer los motivos detrás del crimen de su hijo. “Queremos conocer lo que pasó y acceder a toda la información posible”, concluyó.









