La actuación de Bad Bunny durante el intermedio del Super Bowl LX desató una controversia enfocada en el eje sociocultural que atraviesa a Estados Unidos.
El show, que contó con la participación de figuras como Lady Gaga, Pedro Pascal, Ricky Martin, Jessica Alba, Karol G y Cardi B, fue celebrado por muchos como un homenaje a la cultura latina, pero también provocó críticas, especialmente desde sectores conservadores, por la inclusión de letras explícitas en español y por el mensaje de unidad latinoamericana transmitido por el artista puertorriqueño en el evento deportivo más visto del país.
El detonante principal fue la viralización en redes sociales de traducciones al inglés de fragmentos de canciones de Bad Bunny. Temas como “Safaera” y “Tití Me Preguntó” quedaron en el centro de la polémica.
Usuarios y comentaristas conservadores calificaron los versos de estos temas como “pura degeneración”, señalando referencias directas a actos sexuales, consumo de drogas y relaciones ocasionales, así como reiteradas alusiones a la excitación y encuentros bajo los efectos del alcohol.
Una de las críticas más resonantes provino de Megan Basham, comentarista conservadora, quien publicó capturas de pantalla con traducciones al inglés de los versos más explícitos.
“Estas son las letras más obscenas que se hayan presentado en un espectáculo de medio tiempo del Super Bowl”, aseguró.
Basham enfatizó que, aunque algunas estrofas habían sido modificadas para la transmisión televisiva, “muchos versos permanecieron intactos”, y lamentó que el catálogo del artista siga siendo celebrado sin reservas en el ámbito público.
La indignación creció rápidamente. Andrew Kolvet, portavoz de la organización conservadora Turning Point USA, sintetizó el sentir de este sector: “Peor de lo que imaginaba. Pura degeneración”, publicó en respuesta a las traducciones.
Otros usuarios, desde el anonimato, se sumaron: “Estaba sujetándome las perlas al leer estos versos”, criticando la falta de “sutileza” y “clase” en las canciones.
Basham fue más allá al denunciar que “estas son las letras que se espera que los cristianos abracen y celebren”, añadiendo su preocupación por los comentarios que auguraban que los niños “disfrutarían escuchando este español”.









